Día 25: El milagro (parte 1)
“Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, más a ti no llegará”. Salmo 91: 7
“Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, más a ti no llegará”. Salmo 91: 7
Una guerra nos sorprendió en el campo misionero. Esta es la historia contada desde la perspectiva de Juan, nuestro hijo mayor:
“Todo estaba calmo esa mañana de domingo mientras yo jugaba al fútbol con mi hermano en nuestro garaje. Parecía más un pequeño campo de fútbol que un garaje. ¡Era tan grande a mis ojos de niño!... Gente, árboles, animales, todos, sin presentir el peligro, disfrutaban relajadamente de una brisa taciturna y de un clima tranquilo.
De repente, se sintió un temblor y oí cómo las ventanas de la casa crujían y caían destrozando el coche. Yo estaba aterrorizado. Nunca en mi vida había sentido algo como aquello. Las puertas de mi casa se agitaban sin cesar, como víctimas de un terrible terremoto. ¡Un conflicto bélico había comenzado a 500 metros de mi casa! Guinea Bissau, aquel pobre país, tendría un año de constante guerra civil por delante.
A medida que los días pasaban, la situación se iba tornando más y más peligrosa. Cuando llegó el momento de refugiarnos, mi padre nos dio instrucciones, haciéndonos ver que estábamos en gran peligro y que deberíamos correr siempre juntos, a un lugar seguro, un hotel no muy lejos de nuestra casa. En el hotel iríamos a encontrar ayuda. Entonces, un misterioso hombre nos acompañó.
Me preguntaba cómo Dios haría para salvarnos mientras estábamos corriendo hacia el hotel. Yo había escuchado que unas personas habían tratado de hacer lo mismo unos pocos días atrás, y habían disparado sobre ellos. Mas una palabra que está en Lucas 17:33 me animó a confiar en Dios: “Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará”.
Mañana seguiremos contando sobre esta aventura…
Oración: ¡Señor, te doy gracias porque siempre estás conmigo! Que pueda decir como Jesús “el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada”. Amén.