Donar

Elegí tu idiomaChoose your languageEscolha o seu idioma

← Todos los devocionales

Día 5: Sostenidos por su promesa

“...Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo, Amen.” Mateo 28:18-20

Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:18-20

Llegamos al último concepto que indica totalidad en la Gran Comisión de Jesús:

“...Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo, Amen.”

Dios creó y amó a todo el mundo de tal manera que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en Él sea salvo de condenación eterna. A Cristo le fue dado todo el poder y toda la autoridad en el cielo y en la tierra, para enviar a su Iglesia que vaya por todo el mundo y predique estas buenas nuevas a toda criatura. Les dijo que hicieran discípulos en todas las naciones y les enseñaran a guardar todas las cosas que les había mandado. Hasta allí la historia de Dios creador, de amor y perdón por gracia. Pero la Biblia describe a Dios también como Justo y tres veces Santo.

La segunda venida de Cristo no será en la humildad del establo, la Biblia la describe en poder y gran gloria; todo ojo le verá, vendrá como Juez y juzgará al mundo con justicia. Al final del Apocalipsis promete traer consigo el galardón, para recompensar a cada uno según lo que haya hecho. ¡Qué expectativa! Mas esto también implica que, si en lugar de obedecer y fortalecer al Cuerpo, desobedeces o lo debilitas, y si en la misión eres más parte de los problemas que de las soluciones… ¡mmm! Corres el riesgo de enfrentar ese día avergonzado.

El mundo será evangelizado, y lo será por la predicación que hace la Iglesia en el poder del Espíritu Santo. De acuerdo con la profecía, el infierno no podrá contra la Iglesia de Jesucristo, ¡estamos destinados a la victoria! La pregunta es cuál es la parte que te toca y que me toca en esta misión. Hay muchas y variadas tareas, y si lo buscamos y lo deseamos saber, Él nos revela lo que quiere que hagamos. Si la cumplimos nos dirá: “ Bien buen siervo y fiel... entra en el gozo de tu Señor”. Si no la hacemos, Dios cubrirá con otros mi lugar y el tuyo. Él no dejará de cumplir su promesa, porque si somos infieles, Él permanece fiel. Su plan se cumplirá, pero habrá quien se quede sin festejos.

Los rincones donde persisten bolsones de perdidos o santuarios acariciados por el diablo, intocados por la predicación, serán vencidos por pastores con pasión y visión, iglesias osadas y misioneros valientes, porque será predicado el Evangelio del Reino en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin. Nosotros podemos ser actores de reparto, o apenas ver la película.

Sin embargo, el último concepto de totalidad en la Gran Comisión de Jesús no es de temor, sino de promesa, de confianza y de ánimo. “Yo estoy con ustedes, todos los días hasta el fin…” Y si Él está con nosotros, ¿quién podrá contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo … ¿cómo no nos dará junto con Él todas las cosas? ¿Y quién nos separará de Cristo? Ninguna cosa creada nos podrá separar de su amor.

Oración: Señor, haz que tomen fortaleza nuestros corazones y, confiando en tus promesas, ayúdanos a amarte con todo nuestro ser, pelear la batalla, conservar la fe y llevar a Jesús las almas de los perdidos que Él vino a buscar y salvar, ya sea que estén en nuestras familias, en nuestras ciudades, en nuestro país, y aun en los confines de la tierra. Amén.