Frutos del discipulado
Ivanildo y Genabu acompañan a chicas de la aldea en la fe y en la lectura. Una de ellas decidió bautizarse.

Uno de los mayores motivos de alegría de este semestre son los frutos que empiezan a verse en el discipulado.
Durante estos meses, Ivanildo y Genabu estuvieron acompañando a dos chicas de la aldea, de 11 y 15 años. La mayor decidió bautizarse y seguir a Jesús.
Cuando empezó este camino ni siquiera sabía leer. En las últimas semanas, con la ayuda de Paty, consiguió unir sus primeras letras y empezar a formar palabras, en fulani y en portugués.
Son pasos pequeños que para nosotros son grandes victorias: una adolescente que empieza a leer y que, sobre todo, está descubriendo una nueva vida en Cristo.
Te pedimos que ores especialmente por ella y por su familia: está atravesando una situación difícil y necesita la protección de Dios.
